Cómo enviar alimentos
Las claves para mantener los envíos de alimentos frescos son el aislamiento y la refrigeración; mantener fuera el calor y la humedad y mantener temperaturas frescas en el interior. Sigue estos pasos para facilitar el envío de alimentos.
- Envuelve los artículos horneados para crear un sello hermético
- Selecciona el aislamiento adecuado
- Embalaje de artículos que puedan derretirse, descongelarse o contener líquidos
- Elige el mejor refrigerante para artículos fríos o congelados
- Acolchado y embalaje para minimizar el movimiento
- Consejos sobre el envío de fruta
- Supervisa tu envío
Envuelve los artículos horneados para crear un sello hermético
No importa lo impecable que sean esas flores de fondant si el pastel en sí está menos fresco. Sella esa frescura recién horneada con un envoltorio de plástico. Utiliza un envoltorio retráctil para postres sólidos como biscochos y tartas, y envuelve con plástico alrededor de pasteles más delicados a mano. Congelar pastelitos y pasteles bañados de azúcar elaborados también puede facilitar que aguanten el transporte.
Coloca los pastelitos en un soporte con espacios individuales e inserta un bastón de caramelo en cada pastelito para evitar un posible impacto de la tapa. Envuelve las galletas individualmente en bolsas retráctiles o en plástico termosellado para una presentación profesional. Embálalas perfectamente en una lata u otro contenedor resistente.
Envuelve los portapastelitos, las latas y otros contenedores en plástico para hacerlos herméticos, o precinta todos los bordes con cinta resistente. Esto ayudará a mantener la frescura en el interior y el calor y la humedad no deseados fuera.
Consejo de profesionales: Si vas a enviar macarons, galletas a base de merengue con relleno de sándwich suave, o delicias igualmente delicadas, corta pequeños cuadrados de embalaje de burbujas y añade una capa de amortiguación entre cada uno de los macarons al empaquetarlos dentro de tu contenedor. Este paso adicional no solo preservará la frescura, sino que ayudará a evitar que las frágiles creaciones se peguen entre sí durante el transporte.
Selecciona el aislamiento adecuado
Los contenedores resistentes de espuma aislante son ideales para helados, pasteles congelados, marisco y otros artículos que desees mantener fríos o congelados. Estos contenedores están disponibles en distintos grosores; cuanto más gruesa sea la pared, menos refrigerante necesitarás.
En el caso de artículos sólidos que requieran menos refrigeración, puedes revestir una caja de envío con planchas de espuma aislante o embalaje térmico de burbujas. Los sobres-bolsa térmicos de burbujas son otra opción para los alimentos en contenedores, como los pastelitos; colocarás el refrigerante dentro del sobre bolsa y lo empaquetarás todo en una caja de envío resistente con un amplio relleno.
En el caso de alimentos que desees mantener sin congelar, envuélvelos con bolsas de hidrogel dentro de un contenedor aislado.
Embalaje de artículos que puedan derretirse, descongelarse o contener líquidos
Las cajas húmedas y con fugas no constituyen contenedores de envío resistentes, ni una buena experiencia para el cliente. Evita una caja con fugas revistiendo el interior del contenedor con un forro de plástico grueso. Coloca una almohadilla o estera absorbente sobre el revestimiento.
Además del revestimiento, envuelve tus artículos en una bolsa de plástico hermética. Si envías marisco, es buena idea utilizar una doble caja para una protección adicional. Si envías marisco vivo como langostas, ostras o cangrejos, deja las bolsas abiertas para que el aire pueda entrar.
Elige el mejor refrigerante para artículos fríos o congelados
Las bolsas de hidrogel y el hielo seco son las mejores opciones para mantener los alimentos frescos en tránsito. En general, utiliza hielo seco para helados y otros alimentos que desees mantener congelados, y bolsas de hidrogel para mantener los alimentos entre 32 y 60 grados C. El hielo normal no es la mejor opción, ya que es pesado y puede humedecer potencialmente el interior del contenedor al derretirse. Si debes enviar con agua congelada, asegúrate de utilizar un embalaje impermeable y de sellarlo bien. También es una buena idea enfriar previamente tu contenedor aislado antes de empaquetarlo para sacar el máximo partido de tu refrigerante.
Una ventaja obvia del hielo seco es que es, de hecho, seco, mientras que las bolsas de hidrogel se humedecen al descongelarse. El hielo seco es la opción más fría, pero puede no durar tanto como las bolsas de hidrogel. Además, el hielo seco se considera un material peligroso; existen restricciones para el envío por trasporte aéreo si utilizas más de 5,5 kg de hielo seco.
Utiliza siempre guantes cuando manipules hielo seco para evitar quemaduras. Nunca envuelvas el hielo seco, ya que el dióxido de carbono liberado puede explotar si no se puede expandir. Además, no utilices hielo seco si envías marisco vivo.
Sea lo que sea lo que envíes, nunca dejes que el hielo seco entre en contacto directo con tus alimentos. Recibe más consejos sobre el envío con hielo seco y descubre exactamente cuánto necesitas (y cuánto tiempo durará) en nuestra guía práctica para el envío con hielo seco.
Acolchado y embalaje para minimizar el movimiento
Evita las galletas rotas, las frutas magulladas y los filetes golpeados rellenando el espacio adicional de tu paquete con acolchado. Utiliza materiales como embalaje de burbujas y las bolitas de poliestireno para proporcionar al menos de 2 a 3 cm de protección alrededor de tus alimentos. Si queda espacio adicional en el refrigerador de espuma, añade un poco embalaje de burbujas para estabilizar tus mercancías.
Envuelve las latas y otros contenedores de alimentos con un amplio embalaje de burbujas y estabilízalos en el centro de la caja de envío al menos a 2 cm de las paredes exteriores. Las piezas de espuma suave con aperturas personalizables son una excelente opción para artículos como frutas y alimentos en tarro.
Embala siempre tus alimentos perecederos en una caja de cartón corrugado nueva y resistente. Esto también se aplica a tu refrigerador de espuma: Mételo siempre en una caja resistente. Sella todas las juntas de la caja completamente en la parte superior e inferior con cinta de embalaje sensible a la presión.
Consejos sobre el envío de fruta
El acolchado y el embalaje son especialmente importantes a la hora de enviar fruta. Tanto si envías desde un huerto al mercado o directamente al consumidor, quieres que las mercancías lleguen en las condiciones más frescas.
Sigue estos consejos rápidos para obtener los mejores resultados:
- Retira las frutas dañadas o manchadas antes de embalar. Recuerda el dicho: una manzana podrida pudre a las demás. Evita la tentación de apretar las frutas más suaves para comprobar su maduración. Esto puede causar magulladuras. En su lugar, inspecciónalas visualmente.
- Elige el contenedor principal según el tipo (y el volumen) de fruta que estés enviando. Las cajas de embalar y bandejas de madera funcionan bien para enviar naranjas y otras frutas duras. Los contenedores de plástico son estupendos para frutas pequeñas y suaves, mientras que las bandejas moldeadas son ideales para cualquier cosa que pueda sufrir una magulladura si rueda, como melocotones y peras. El cartón de madera corrugado es otra opción común.
- Ten en cuenta el clima local del lugar al que vas a realizar el envío y desde el que vas a realizarlo. La exposición al calor y a la humedad acelera el proceso de maduración. Por eso, es importante conocer la temperatura óptima para la fruta que estás enviando. Las cerezas dulces, por ejemplo, tienen un corto tiempo de conservación y deben mantenerse casi congeladas en tránsito.
- Las frutas siguen respirando incluso después de la cosecha, tomando oxígeno y expulsando dióxido de carbono. La velocidad a la que las frutas respiran depende del tipo de fruta y de la temperatura en tránsito. Esto puede tener en cuenta otras consideraciones de envío. Al enviar manzanas, por ejemplo, mantenlas separadas de otros productos en la medida de lo posible, ya que las manzanas son propensas a absorber los olores circundantes.
- Si vas a realizar envíos a granel, embala los contenedores firmemente juntos, al mismo tiempo que garantizas una ventilación suficiente. Utiliza tapas de plástico para proteger las frutas de los daños causados por los contenedores circundantes. Utiliza materiales para embalar dentro del contenedor para evitar que el contenido se mueva. Marca tus contenedores exteriores como “Perecederos”.
El envío de productos perecederos, incluidas frutas, está disponible por contrato con UPS para remitentes con volúmenes regulares que cumplan los requisitos aplicables, incluidas las normas y regulaciones interestatales.
Supervisa tu envío
Vigila tus mercancías y realiza el seguimiento de tu envío con UPS® Tracking. Puedes realizar el seguimiento de un único envío o hasta 25 envíos a la vez.
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